jump to navigation

Llantos por querer Junio 21, 2008

Posted by losfundadores in Notas.
add a comment

   No sé quién lo dijo, ni quiero saberlo; no sé si alguien lo dijo alguna vez: “La longevidad está reservada para los representantes del ultraje”. ¡Y qué designios los convocó para ser llevados cuando todavía era tan temprano!

   Cuando todos nos fuimos, su voz firme y apacible aparecía del otro lado, a miles de kilómetros; buscabas libros y lecturas para él y para otros. Cuando ya nos habíamos ido, también lloramos por Pepe y Orlando, porque el golpe penumbroso también los había convocado. Están ahí, a nuestro lado, en nuestro recuerdo.

   A vos Mario que te llamaron primero para vestir un duro uniforme. Gemíamos en las sombras, envueltos en una chaqueta azul plomo, sin poder decirte que te íbamos a recordar siempre, porque te queríamos. Un fatal zaguero te invalidó tu exquisita gambeta, cuando recién empezabas a amar a esa flaca que te siguió amando en silencio.

   En ese año fatídico intentábamos respirar porque ya se habían instalado las siete noches. Y a vos Raúl, qué noche te castigó tan pronto, allá por la Ciudad del sur, la que quiere llamarse con un sustantivo colectivo.

   Cuando todos juntábamos monedas de esperanza para la despedida; para cuando la campana nos dijera: “Adiós, adiós, vuélvame a ver, vuelvan, adiós”.

   El lleva la Bandera y no sólo por ello merecía el cariño de todos; acompañaba nuestras canciones juveniles con unas notas que le arrancaba a una desgastada guitarra.

   Cuando apenas avizorábamos la tropelía, en ese julio frío e hiriente, lloramos a Gabriel y a Carlos. En ese cruel invierno de los cálices ultimados por la ocupación celebrada por el escritor amante de los abominables retornos. Pero él cantaba el amor a Miriam, en un banco de la plaza San Martín y la escuela nunca lo despidió, porque ese era su lugar de mañanas y anocheceres.

Buenos Aires. Invierno/2005. Por HRC.